 |
 |
La solidaridad de una ciudad no se construye tan sólo con datos fríos y estancos. Los números y las cantidades suenan huecas si tras ellos no subyacen voluntades, redes de apoyo, colaboraciones entusiastas y afán por contribuir a un mismo propósito: acabar con el desequilibrio insostenible del planeta.
La solidaridad ilicitana se teje con el contenido y el intercambio de todos estos flujos que creen y logran, que aprenden ante las equivocaciones, que motivan y trasmiten, que informan y generan. El valor de la solidaridad se produce y reproduce no sólo en la ejecución de un proyecto de desarrollo, sino en el desafío de emocionar a los otros ante un objetivo, de impulsar al movimiento y a la acción, de mantener los sentidos despiertos ante las realidades injustas y de fomentar tanto el cambio como la esperanza del mismo.
Por ello, si nuestra ciudad merece el apelativo solidario, se debe al empeño que promueven muchos de sus habitantes, prestando su tiempo, sus conocimientos o sus recursos a estas iniciativas y fines, secundando desde pequeños proyectos locales las grandes aspiraciones mundiales.
A todos ellos, cabe pues, mostrar un sincero agradecimiento. |  |
José Miguel Masanet Cutillas
Concejal de Cooperación Ayuntamiento de Elche |
|